“Cada higo caído en el suelo
envuelve de un aroma único el aire.
Aroma de niñez, de noches de verano,
de besos dulces en cualquier esquina.

Subo la cuesta y te veo,
ya estás descalza regando la calle,
un cubo de tomates en la puerta
y los periquitos abiertos de par en par.

 

 

 

 

“Acurrucada en el colchón de tu corteza
siento el calor de tu interior,
entre tus ramas protegida
de una lluvia de pensamientos que me atormenta
acaricio el tiempo que pasa lento,
colándose como puede por tus hojas.”

 

 

 

 

“Donde el tiempo se para,
la luz me atrapó,
cobijada tras una de las peñas,
envuelta en recuerdos
de otros tiempos,
que nunca viviste.”

 

 

 

 

“El aire roza cada una de tus canas,

haciendo que se muevan los recuerdos agolpados,

palpitan en tus ojos y brota una tímida sonrisa inocente.”