Las piedras en paredes, suelos y ventanas, mantienen entre sus poros todos los recuerdos del pasado, los pensamientos que volaron libres en las eternas noches de verano iluminadas con velas, y el olor a tierra mojada de alguna tormenta lejana.

“Y vi un amanecer
reflejado en tus mejillas
mientras una sonrisa tímida
acariciaba tus labios.

Sueña, pequeña, sueña
que la vida es bonita,
sus colores difuminados
aparecen en tus ojos cuando miras.”

 

 

 

“Respiro profundamente con los párpados cerrados,
absorbo el calor del sol que comienza a perder su fuerza,
Mi cerebro se adormece, contemplando en la distancia,
diferentes verde, la geometria de las tierras labradas,
las rocas se alzan majestuosas,
la carretera con curvas que serpentean,
para llevarte al paraíso.”

“Llegué a tu casa,
abriste la puerta,
no te importó la hora,
ni las prisas de la rutina.

Tu mirada alegre,
la danza de tu cuerpo,
con movimientos armónicos
de la confianza que da la edad.”