“Pensaste un día que me conocías
que la seguridad de la rutina
había apagado mi vida.

Pensaste un día que te iluminaba,
cuando al caminar por mis calles despacio
te diste cuenta de mi fuerza.

Azules, verdes y rojos mezclados
con los colores de la tierra
que suben por mis paredes.”

 

 

 

 

“La luz que atraviesa los troncos de los árboles,

juega impaciente intentando deslumbrarte.

Tu caminas con el frío de la mañana que se escapa sinuosa marcado en tu cara,

Sientes ganas de respirar ondo, de tocar con tus manos la vida imponente

que intuyes detrás de cada hoja temblorosa y tersa.

Sentir el pálpito inquietante de los animales que sigilosos te observan al pasar.

Desnudarte, dejarte amar por la tierra aún húmeda, esponjosa tras el rocío de la noche.”

 

 

 

 

“Sueña mi niña, sueña.

Desvela a tus memorias

recuerdos de un tiempo pasado,

que sin esconderse, reviven en tu presente

con dulces melodías de una música,

que aún escuchas cuando tus ojos se cierran.

Sueña mi niña, sueña.”

 

 

 

 

“La luz suave de la mañana

desvela tu rostro que me mira,

iluminado tras las lluvias de la primavera.

Escucho el sonido del paso del tiempo

en algunos parpadeos,

y reconozco las miradas inquietas

en otros ojos,

que apenas se cierran.”