Fotografías evocadoras

Cilleros es muy especial para mi. Representa mi infancia, mis veranos eternos, la inocencia y los dibujos en las siestas, el calor y los baños en la pila de la cocina de mi abuela. Las chuches con sabores diferentes y los tomates rajados con sal. El olor a la panadería, la libertad de caminar por la calles con mis amigos, los atardeceres larguísimos

Paraísos ocultos

Deseaba que llegara el verano, era como tener otra vida al mismo tiempo, disfrutaba de  cosas diferentes y personas nuevas que despertaban toda mi curiosidad y admiración. Cuando entrábamos en el Puerto de Perales el olor a Extremadura nos inundaba y nos hacía sentir tan felices…

“Rostros de gente que quieres,

de gente que esperas y sonríes cuando ves,

rostros que miran con ilusión,

que el paso del tiempo mima.”

“Recuerdo a mi padre cada verano diciendo “mañana me voy a la sierra”, se recorría su lomo de punta a punta, entre canchales, escobas y jaras, llenándose de la energía que aún conservan esas enormes piedras en sus recuerdos de la infancia.
Cuando regresaba a casa aún se podían ver en sus ojos los horizontes infinitos y el azul del cielo. Su ropa olía a pureza y su corazón palpitaba a la misma velocidad que la del niño que aún se despierta en él.”